viernes, 8 de enero de 2016

Y EL GANADOR DEL GLOBO DE ORO ES..

Si hay algo mejor a la llegada de la Navidad, es saber que el año inicia, y con el, la época fuerte de lanzamientos cinematográficos de calidad, los mismos que entran a competir por los preciados premios que llenan de expectativa a todos los aficionados al séptimo arte y al público en general, época donde muchos hacen fuerza por su película favorita del año, a pesar que, por cuestiones de distribución, todas las películas llamadas a ser ganadoras, solo lleguen a nuestras salas unos cuantos días antes de la premiación.

Este domingo inicia el circuito de los grandes premios con los Globos de Oro, premios entregados por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, que este año llega a su edición número 73, trayendo consigo aciertos y desaciertos, que son en cierto sentido, el picante que sazona cada una de estas galas, siendo en este año, tal como el anterior, la marcada segregación de la meca cinematográfica contra actores afroamericanos o de otras razas, por cuanto las grandes nominaciones, han recaído en personas blancas, lo cual ya marca una grave tendencia en la industria, teniendo en cuenta que, solo hasta hace unos pocos años, actores, actrices, directores y demás personal de la industria, de origen afrodescendiente o de otro carácter étnico, habían ocupado lugares preponderantes en estas galas, dando muestra de un tibio mensaje de inclusión que, tal como ha venido ocurriendo en la sociedad, cada vez más retrocede a épocas manchadas con sangre y vergüenza.


Hecha la mención de protesta, entremos en detalle con mi apuesta para este domingo, mencionando las postulaciones más relevantes.


En materia de mejor película dramática, encontramos cinco películas, que también como es tendencia, reconocen la creatividad y la calidad del cine independiente, siendo 3 de las cinco, de esta industria alejada de la parafernalia característica de el celuloide.  Estas películas son:



  • Carol
  • Mad Max: Fury Road
  • The revenant (El renacido)
  • Room (La habitación)
  • Spotlight (En primera plana)
Mi apuesta para este apartado va con Spotlight (titulada en Colombia como: "En primera plana").  Una cinta que ha atraído la atención de varios críticos, así como ha sido merecedora de una cantidad considerable de premios a partir de su presentación, trayéndonos una historia basada en hechos reales, donde un grupo de reporteros del periódico Boston Globe, a partir de una minuciosa investigación, termina develando uno de lo escándalos más renombrados en la ciudad de Boston, donde uno de sus mayores estandartes, la Iglesia Católica, se veía envuelta en graves casos de pederastia, investigación que los haría merecedores de un Premio Pulitzer.

Me voy con "Spotlight", porque, tal como en un equipo de fútbol, el mejor técnico no es el que hace relucir a uno de sus jugadores, sino el que le eleva la calidad de todos para hacerlos un gran equipo, el director Tom McCarthy, ha hecho que grandes estrellas, no luzcan solas en el firmamento, sino que brillen en conjunto, donde cada una funciona como un engranaje indispensable para el desarrollo de los demás roles.  Además, esta cinta entra de lleno con uno de los debates que más eco ha hecho en la sociedad, el de las violaciones sistemáticas de miembros de la Iglesia Católica contra niños y niñas alrededor del mundo, hecho que los ha puesto en jaque y que ha necesitado de su máximo representante, el Papa Francisco, sus máximos esfuerzos para reformar una Institución históricamente podrida.

Esta película fue estrenada en salas nacionales este fin de semana, así que si tienen ganas de ir a cine este puente de reyes, les recomiendo verla.

El panorama de la categoría de Mejor Película Musical/Comedia, ha sido más variado en estos premios, dando lugar a historias tan disímiles entre sí, que da la capacidad de alcanzar más odios y amores entre las candidatas, llegando a generar fuertes discusiones por la notoria ausencia de calidad en algunas de ellas, así como alabar en gran forma a otras de ellas, todo por cuanto para los más conocedores, la categoría más difícil de realizar es la comedia, pues no hay nada más difícil que hacer reír.

Las nominadas son:
  • The big short (La gran apuesta)
  • Joy (El nombre del éxito)
  • The martian (Operación rescate)
  • Spy (Una espía despistada)
  • Trainwreck (Y de repente tú)
Para esta categoría, mi voto es por "La gran apuesta".  Una película con un reparto de lujo (Chritian Bale, Steve Carrell, Ryan Gosling y Brad Pitt), donde al igual que en "Spotlight", forman un equipo magnífico en escena, desarrollando una historia real, que golpeó masivamente al mundo en el 2008, donde a causa del inescrupuloso manejo del sector financiero en Estados Unidos, llevaron a la quiebra a un sinnúmero de personas, teniendo como su suceso más cruel, la explosión de la burbuja inmobiliaria, que dejó sin vivienda a miles de personas, hecho que se retrata con sumo humanismo por estas magníficas estrellas bajo la batuta de Adam McKay, director reconocido por comedias estelarizadas por Will Ferrell (Hermanastros, Al diablo con las noticias), y que por primera vez incursiona en un género, que si bien ha sido recogido en la categoría de comedia, apunta más a un drama, lo cual ratifica el hecho que es más fácil pasar de la comedia al drama que del drama a la comedia, siendo más exigente el arte del humor que el del llanto.

Su estreno en Colombia está previsto para el próximo 21 de enero.



La categoría de Mejor Actor en una película dramática, genera bastantes suspicacias pues este año, finalmente podría ser el año de Leonardo Di Caprio, quien con el tiempo se ha convertido en el heredero de la gran interpretación masculina, llevando los estandartes que otrora portara un ícono del cine, como lo es Jack Nicholson, pero no ha contado con la misma suerte de este último, dado que, a pesar de grandes interpretaciones, la Academia no le ha dado su bendición, no así la Asociación que entrega los Globos de Oro, la cual ya lo reconoció en dos ocasiones (2005 y 2014), pero aún no llega a la cúspide que muchos desean.  Sin embargo, la competencia está dura, especialmente con quien se consagrara como una de las más fulgurantes estrellas de la TV, gracias a su fenomenal interpretación de Walter White en la aclamada Breaking bad, Bryan Cranston, quien ya se llevara el año pasado uno de estos premios gracias al profesor de química convertido en narcotraficante y que este año espera alzarse con un premio gracias a su interpretación de Dalton Trumbo, un reconocido escritor de cine, afamado en Hollywood, caído en desgracia por la persecución que fue víctima debido a su pensamiento político.

Los nominados son:
  • Bryan Cranston (Trumbo)
  • Leonardo DiCaprio (El renacido)
  • Michael fassbender (Steve Jobs)
  • Eddie Redmayne (La chica danesa)
  • Will Smith (La verdad oculta)
En este caso, me voy con DiCaprio.  Siento que la Asociación quiere de nuevo darle ese empujoncito que lo lleve al camino del Óscar.  Pero no solo se merece el premio por esta deuda de años que tiene la Academia con él, sino porque su interpretación en "El renacido", llevado de la mano por uno de los más grandes representantes que hemos tenido los latinos en el celuloide, Alejandro González Iñarritu, lo pone de nuevo en un reto actoral de grandes proporciones, en una historia de supervivencia que lo lleva a extremos inimaginables, la cual, DiCaprio lleva a escena con alta calidad, recogiendo del público, el dolor y la desesperación por los momentos vividos por el personaje.

El renacido será estrenada el 4 de febrero en las salas del país.





Dentro de la categoría de Mejor Actriz en una película dramática, las interpretaciones se remontaron a historias de época, pasando por amores prohibidos en épocas de censura y rechazo al amor igualitario, remembranzas de héroes reales de los actuales movimientos sociales, especialmente en cuanto al reconocimiento de derechos a minorías sexuales y épicas historias de amor de mediados del siglo pasado.  Sin embargo, dentro de las nominadas, aparece una debutante en este apartado y que junto con su coprotagonista, han sido catalogados como las grandes revelaciones del séptimo arte, durante el 2015.

Las nominadas son: 
  • Cate Blanchett (Carol)
  • Brie Larson (La habitación)
  • Rooney Mara (Carol)
  • Saoirse Ronan (Brooklyn)
  • Alicia Vikander (La chica danesa)
Mi apuesta es por la debutante Brie Larsson.  Pese a que tiene una fuerte competencia por parte de Cate Blanchett, quien ya ha probado estas mieles en reiteradas ocasiones (1999, 2008 y 2014), mis predicciones apuntan a que la protagonista de "La habitación", se alzará con este premio dada la creatividad de su personaje, que sale de los estándares marcados este año en esta categoría.  debe ganar porque arriesga todo en su interpretación de una madre, que debido a causas externas, decide criar a su hijo en una habitación, haciéndole entender durante un buen tiempo, que esas cuatro paredes son su mundo, argumento que ya de por sí es innovador y ayuda con esa sensación de claustrofobia, que tanto altera a los espectadores y que sin lugar a duda, despierta varias emociones.

"La habitación" será estrenada en el país el próximo 28 de enero. 



En el apartado de actuaciones en películas musical/comedia, la nominación para mejor actor se encuentra bastante reñida.  Si bien hay contendores que relucen más que otros, los nombres que encontramos en esta categoría, ya brillan con luz propia en el celuloide y en algunos casos, ya cuentan con un palmarés que habla por ellos a la hora de recibir reconocimientos.

Los nominados son:
  • Christian Bale (La gran apuesta)
  • Steve Carell (La gran apuesta)
  • Matt Damon (Operación rescate)
  • Al Pacino (Directo al corazón)
  • Mark Ruffalo (Sentimientos que curan)
Matt Damon parte como principal candidato para llevarse el Globo de Oro en esta categoría.  No solo por ser considerado uno de los hombres fuertes de estos momentos en la industria cinematográfica, sino que su interpretación del astronauta dejado a sus suerte en Marte y haciendo de esta película un completo manual de supervivencia, se convierte en un personaje memorable, de aquellos que se enquistan en la memoria de los espectadores y se instaura como punto de comparación en interpretaciones anteriores y posteriores que giren sobre historias similares.

Esta película ya fue exhibida en las salas nacionales y pronto se podrá conseguir en formatos digitales.



Las mujeres en el apartado de Mejor Actriz en película musical/comedia, han hecho carrera en este género, varias de ellas con extensas carreras y reconocimientos y otras que despuntan en la industria con apariciones en televisión, donde ya se han ganado un gran reconocimiento.

Las nominadas son:
  • Jeniffer Lawrence (Joy: el nombre del éxito)
  • Melissa McCarthy (Una espía despistada)
  • Amy Schumer (Y de repente tú)
  • Maggie Smith (La dama de la van)
  • Lily Tomlin (Abuela) 
Todo apunta a que Amy Schumer logrará su consagración como una de las mejores comediantes de la industria, primero como una estrella de televisión y ahora como una estrella reconocida en el séptimo arte.  Con un estila desparpajado, muchas veces considerado políticamente incorrecto, y saliendo varias veces de los parámetros normales de las actrices, tanto en comportamiento como en belleza, Amy Schumer se ha convertido en un ícono de las nuevas generaciones, poniéndole voz a situaciones comunes de este siglo, burlándose siempre del esnobismo rampante que inunda esta sociedad del nuevo siglo.

"Y de repente tú" fue exhibida por un corto tiempo en salas del país y se puede conseguir en formatos digitales.


En otros apartados, mis predicciones apuntan a los siguientes ganadores:
  • Mejor actor de reparto: Sylvester Stallone (Creed)
  • Mejor actriz de reparto: Alicia Vikander (Ex Machina)
  • Mejor director: George Miller (Mad Max: Fury Road)
  • Mejor guión: En primera plana (Spotlight)
  • Mejor canción original: One kind of love (Love & Mercy)
  • Mejor banda sonora: Los 8 más odiados.
  • Mejor película animada: Intensamente.
  • Mejor película extranjera: El hijo de Saul.
La verdad se sabrá este domingo 10 de enero a partir de las 8 de la noche.

Los espero para seguir mis comentarios sobre la premiación en twitter en @albaretor

Sus comentarios también son bien recibidos en sala7blogdecine@gmail.com

Nos vemos la otra semana con una nueva reseña y mis impresiones sobre los ganadores.

lunes, 21 de diciembre de 2015

STAR WARS: EL DESPERTAR DE LA FUERZA

Star Wars: El despertar de la Fuerza (Star Wars: The Force Awakens).  2015.  Director: J.J. Abrams.  Reparto: Daisy Ridley (Rey); John Boyega (Finn) y Adam Driver (Kylo Ren).



Finalmente llegó a la gran pantalla la tan esperada secuela de una saga que marcado varias generaciones desde su estreno por allá en 1977, y que con el paso del tiempo, se ha convertido en un referente de la cultura pop alrededor del mundo.  Star Wars es una firma en sí misma, de la grandiosidad del séptimo arte, cargada de cientos de menciones expresas y tácitas en una diversidad infinita de publicaciones, calando desde las caricaturas hasta en los discursos de altos dignatarios, son muy pocos los que han quedado aislados de la magia creada por George Lucas, quien a pesar de la adversidad en su época, pudo llevar adelante esta empresa, que en estos tiempos, va acompañada de varios ceros en su cuentas.

Los miles de fans, acumulados por varios años, y manteniendo la fe, a pesar del golpe emocional ocasionado con la pobre precuela, que muy seguramente pasará al olvido, dejando la saga a partir del cuarto episodio, fueron llenando sus ansias con los diferentes anuncios que fueron llegando, iniciando con aquél que hiciera la compañía del ratón, cuando adquirió la franquicia, decidiendo producir tres películas a cargo de un director que ha ido dejando huella en el cine de ficción, así como en la televisión, y que, valga decirlo, sirve como prenda de seguridad para respetar la esencia de la obra original, hasta los avances que fueron llenando las redes sociales, recurriendo a la estrategia de la nostalgia, para atraer a espectadores de todas las edades, desde los que vieron la saga original, hasta los que escucharon en relatos de sus padres las aventuras de Luke Skywalker, Han Solo y la Princesa Leia.


Dando resultados acertados con los vaticinios que se hacían sobre su impacto en el recaudo en las salas alrededor del mundo, Star Wars: El despertar de La Fuerza, ha venido catapultándose como una empresa multimillonaria, soportada no sólo por las abultadas cifras de la venta de entradas en los cines de todo el mundo, sino por una estrategia de mercadeo bastante agresiva, donde cada espacio del mundo, se encontraba abordado por imágenes de las películas, referencias de sus personajes, o la misma expresión de "La Fuerza" y "El Lado Oscuro", que surgen como una acepción más snob de lo que normalmente se entendería como el bien y el mal, en cuanto a referencias morales y axiológicas.


Inicialmente, cabe decir que la Fuerza despertó, tiene con qué seguir ocupando ese trono tan seriamente amenazado por otras obras del género de ficción, pero que a la vista de consumidores masivos del séptimo arte, no termina de saciar su paladar, más allá de realizar observaciones técnicas en materia de cinematografía, literatura y el propio arte, pues todo indica que Star Wars, tal como otras amplias secuelas como James Bond, son obras hechas al alcance de los fanáticos, que ubican fácilmente un lugar en el gusto de las multitudes, que cada vez más son propensas a la masificación y a la ausencia de manifestaciones individuales, generadas por la moda y un marcado interés de los medios por obstruir la creatividad, ya claramente obsoleta en varias personas.




Para esta sinopsis, fue de gran ayuda hacer un breve recuerdo de la saga original (Episodio IV, V y VI), en especial del cuarto episodio, porque al contemplarlas una después de la otra, el inicio del nuevo episodio, es casi calcado del inicio del cuarto episodio, donde los rebeldes, en busca de derrocar al Imperio, tienen una información de vital importancia para este fin y que, a causa de un inminente encuentro con las fuerzas del orden fascista del Imperio, deben encomendar a un androide para que proteja esa información y la entregue a la persona indicada, solo que en la nueva entrega, ya no estamos en presencia del inolvidable R2D2 (Arturito para gran parte del público hispano parlante), sino que ahora, el encargado de la gran misión es BB8, el cual recuerda a uno de los balones de fútbol usados en los últimos campeonatos, y que ahora debe recorrer un desértico paisaje hasta cumplir su misión.

Un antihéroe, buscando reivindicar su lugar en el mundo, en un momento de arrepentimiento, busca desertar del ejército de los Storm Troopers, fieles al Imperio, con el fin de huir y encontrar su libertad, para lo cual, encuentra en el más reciente prisionero rebelde, su ruta de escape, encontrándose nada más y nada menos que con el mejor piloto de los rebeldes, quien lo ayuda con su plan, para finalmente, resultar, por azar del destino, en una misión ajena, pero que llevado por un posterior encanto, toma como suya, sumándose así a las filas enemigas de su causa principal, sin sospechar aún todo lo que esa decisión conllevaría.


Una joven mujer, solitaria, aislada del mundo, dedicada a recoger chatarra caída del espacio, sobreviviendo de intercambiar su mercancía por raciones de comida, se encuentra de repente con BB8, a quien por aquél espíritu benevolente que identifica a los héroes, decide salvar de las garras de otro mercader de chatarra, quien busca venderlo ante el único expendedor de raciones de comida, quien ya tiene conocimiento que ese androide, porta consigo información sumamente valiosa que podría afectar los intereses del Imperio, ya que la información que lleva BB8, es el mapa que da con el paradero de Luke Skywalker, el último guerrero Jedi, y el único que puede acabnar de una vez por todas con La Primera Orden, que lleva en este episodio el estandarte del mal.


Finalmente, un nuevo líder, cargado de una enorme ira (elemento esencial para pasar al lado oscuro de La Fuerza), portando un uniforme oscuro y una máscara que distorsiona su voz, haciéndola más autoritaria y misteriosa, discípulo del Supremo Líder Snoke, usa el poder de La Primera Orden, para encontrar esa información privilegiada que porta BB8, no sólo para preservar sus intereses, sino para liquidar un asunto personal, además de ostentar aquellas habilidades sobrenaturales, propias de aquellos que llevan La Fuerza dentro de sí, y cuyo surgimiento también es bastante sombrío.




Sin más que adelantar, se puede ver que el relato de esta nueva entrega, es como leer la sinopsis del cuarto episodio, el mismo que convirtió en leyenda a sus personajes e impuso a Star Wars como una marca imborrable en la historia del séptimo arte, y que por lo mismo, para los fanáticos, puede resultar bien recibida, saca del imaginario el mal sabor que dejaron las tres películas de la precuela, y vuelven a posicionar a esta historia en el mítico lugar donde siempre ha debido estar.  Pero, en materia cinematográfica, donde los recursos tecnológicos y los elementos fantásticos han empezado a relucir dentro de excelentes producciones, siento que "El Despertar de la Fuerza", queda debiendo en varios aspectos de aquellos que esperábamos con ansias ver la vida de Luke, Han, la princesa Leia, Chewbacca y demás, 30 años después (tiempo en el que transcurre el episodio VII).

No hay que demeritar el gran trabajo cinematográfico realizado por J.J. Abrams, quien retomó la buena fórmula de George Lucas de grabar su película en exteriores, haciendo uso de elementos propios del teatro, reduciendo el uso del material computarizado y del fondo verde, elementos que fueron letales en las tres películas de la precuela, donde se podía observa a diestra y siniestra, el abuso de los mismos, llegando al hastío del público, que vio el triste intento de hacer de una pésima historia, algo valioso a punta de efectos especiales.


Se retoma el factor familiar que ha sido el eje fundamental de Star Wars, donde los orígenes de los personajes juegan uno de los roles esenciales en el desarrollo de la historia, haciéndolos de por sí más misteriosos y cercanos a un público que los siente propios, al intentar mediante su propio raciocinio, encontrar respuesta a aquellas preguntas que los mantienen inquietos y que se consolidan como su propia búsqueda de identidad, siendo ésto más importante que la propia victoria ante la inminente amenaza del lado oscuro por hacerse al poder del Universo.


Apunta a una fórmula infalible, y es la de poner en escena a los míticos personajes iniciales, y es así como nuevamente nos topamos con la Princesa Leia, quien a estas alturas ha decidido tener un rol más enérgico en cuanto a la causa rebelde, convirtiéndose en general del ejército que enfrenta esta batalla contra La Primera Orden.  Vuelve un envejecido Han Solo, junto a su inseparable mascota "Chewie" y la legendaria nave "Millenium Falcon", que sirve de transporte accidental para Rey y Finn, los protagonistas del nuevo episodio.  En fin, espacios conocidos, el sitio de confort donde se sabe que nada puede salir mal, y tal cual, nada sale mal, lo único es que este arte goza mucho de aquellos directores que abandonan esa zona de confort y toman riesgos para llevar a los espectadores, productos que se alojen en esa caja fuerte que es su memoria cinematográfica.


Es justo esa falta de asumir riesgos, lo que genera ciertas dudas de hasta dónde pudo llegar un gran director, como lo es J.J. Abrams, si hubiera tenido la libertad creativa de la que tanto se habló cuando Disney adquirió los derechos de Star Wars, hecho que de por sí, ya es una limitante al momento de ser creativo, pues es claro, tal como se ha visto en la saga de películas de las historietas de Marvel, donde si bien impactan, no arriesgan mucho y solo se encargan de dar justo en ese blanco donde los consumidores masivos, pueden estar satisfechos, sin exigir mucho.




Así que, si usted es fanático de la saga, va quedar muy bien recompensado, porque esta versión es completamente fiel a la original, de hecho, es casi una copia de la original, pero si busca un giro imprevisto, dramático y de gran carácter en la historia, creo que se quedará esperando, porque la película de por sí no da lugar a sobresaltos, y quizás, es justo eso lo que buscaban los productores, teniendo en cuenta que esta es la primera de la nueva trilogía que se viene en camino, y existe el miedo latente de fracasar, miedo que se hizo realidad con los episodios I, II y III, que tal como se ha venido diciendo, son más material de olvido, que parte de la fascinación de quienes han hecho de Star Wars, hasta su propia religión.

"Chewie, estamos en casa"

Calificación: 7/10


Recuerden, cualquier comentario, sugerencia o simple anotación, la pueden hacer al correo sala7blogdecine@gmail.com





martes, 1 de diciembre de 2015

ORGULLO Y ESPERANZA (PRIDE)

Orgullo y Esperanza (Pride).  2014.  Director: Matthew Warchus.  Reparto: Bill Nighy (Cliff); Imelda Stauton (Hefina) y Ben Schnetzer (Mark).


Justo cuando en Colombia se desarrolla uno de los debates más espinosos de los últimos años, en busca de los derechos equitativos de las minorías sexuales, es necesario hacer un recorrido por la historia, viendo con detenimiento la lucha librada por pequeñas comunidades, que gracias a su ímpetu y perseverancia, han ganado batallas inimaginables, tan grandes como la que poco a poco, no es que vaya dejando claros vencedores, porque al reconocer a las comunidades LGBTI, su derecho a legalizar sus uniones, a adoptar, a casarse, en sí, a formar una familia, no es un simple reconocimiento, es una deuda histórica que las mayorías tienen con seres humanos vilipendiados, agredidos, disminuidos en su ser, y que solo hasta ahora, empiezan a ser reconocidos como miembros iguales a todos los demás que componen a la población.

Uno de aquellos documentos históricos en el reconocimiento de los derechos y libertades de las minorías, es el que nos trae Pride, conocida en el país como Orgullo y Esperanza, una película basada en hechos reales, que muestran un suceso ampliamente llevado al séptimo arte, que marcó la historia del Reino Unido, la huelga de los mineros, que durante un lapso prolongado, puso en jaque al gobierno de Margaret Thatcher, y mostró al mundo, una de las caras más tristes de una próspera nación, sumida entonces en la pobreza de un sector de los ciudadanos, quienes veían cómo sus justas exigencias y su justa lucha, eran disminuidas y vilipendiadas, curiosamente, tal como ha sucedido a lo largo del tiempo con las minorías compuestas por personas gais, lesbianas, transexuales y demás.

Pride recurre a una de las fórmulas más exitosas de la comedia británica de los últimos tiempos, que es la de mostrar historias humanas a través de problemáticas de universal reconocimiento, además de llegar a las salas de nuestro país en un momento tan acertado, y que no deja de lado la discusión que se centra en estar a favor o en contra de una decisión trascendental para darle sentido real a palabras que yacen en la Constitución, pero que por mucho tiempo, sonaban a lírica perdida en los oídos de unos pocos.



La historia empieza como muchas otras historias venidas desde la Gran Bretaña, centradas en los tempranos ochentas, enarboladas por la prolongada huelga de los mineros alrededor del país, donde las noticias bombardeaban las retinas de todos los ciudadanos, donde a pesar de una mayoría indiferente, surge un inusitado interés de una comunidad diametralmente opuesta a los manifestantes, contraria a los mineros toscos, rudos y agresivos, que pese a sus diferencias, quieren apoyar la huelga.  Estamos hablando de la comunidad gay de Londres.

Mark (Schnetzer), un joven homosexual, líder de un grupo de gais y lesbianas, con un sentido social y de inconformismo bastante grande, en medio de la marcha por el orgullo gay, decide que está cansado de lo mismo, y busca por todos los rincones, una forma de ampliar su lucha social y hacer de la comunidad gay, un actor importante y de reconocimiento en la sociedad, mediante el apoyo a alguna causa, que para su gusto, debe estar casi perdida y tener tintes de imposible, tal como lucía la lucha minera.

Pese a su altruista objetivo, su apoyo es rechazado en varias ocasiones al mencionar el nombre del grupo que representa “Lesbianas y gais en apoyo a los mineros” (lesbians and gays support the miners), pero su insistencia lo llevará a toparse con un afortunado incidente que le permitirá finalmente brindar directamente el apoyo que tanto quiere dar a un grupo de mineros que tras una larga huelga, ven escasear sus recursos y así sus esfuerzos por un logro justo.


El grupo de mineros que acepta la ayuda del grupo de homosexuales, está localizado en un pequeño pueblo de Gales, rodeado por montañas y atrapado en el tiempo, donde generación tras generación, han dependido de las minas para subsistir, amparando su conocimiento en sus creencias religiosas y en su ortodoxia, propia de regiones apartadas y casi olvidadas por la civilización, liderada por un cuerpo colegiado, donde participan las personas más influyentes del pueblo, entre ellas Hefina (Stauton), una mujer de armas tomar, encargada de darle la fuerza suficiente tanto a hombres como a mujeres, siendo el bastión para no dar el brazo a torcer en la lucha; y Cliff (Nighy), un hombre solitario, amante de la poesía y memoria viva del pequeño pueblo.


Una vez se da el tan esperado encuentro de tan opuestos grupos, empieza a girar el eje dramático de la historia, recogiendo tanto los prejuicios tan enquistados en una sociedad ultra conservadora, como la resistencia a un odio sistemático, que causa una amplia prevención entre los gais y las lesbianas, que ven en los pobladores un hueso muy difícil de roer, pero que poco a poco les dará unas grandes sorpresas, encontrando comportamientos que ni siquiera en la civilizada sociedad citadina, son capaces de encontrar.

Sus costumbres, sus apariencias y sus creencias, se van sumando en busca de un bien común, teniendo en cuenta que tienen un enemigo común y que solo mediante la unión de sus esfuerzos, pueden llegar a vencer, no sin antes vencer sus propios demonios, que dan a esta película un tinte particular, donde curiosamente, a pesar de su gran elenco, no cuenta con protagonistas de primera mano, dando ese pedestal a comunidades enteras, que gracias a un guion muy bien manejado, los hace estelares rutilantes, haciendo resaltar de las individualidades, defectos y cualidades que le dan aún más brillo a esta muy buena película.

Con momentos altamente emotivos y que dan lugar a formar identidades y reconocimientos con la historia, se va desarrollando un drama íntimo, que a lo largo se denota como un simil, donde las luchas terminan siendo iguales, donde la búsqueda de antagonistas se resume, no en lo que la proyección se muestra, sino a lo que en la propia vida se vive, dando como resultado una grata experiencia y un enorme motivación, que como en los casos de estas comedias británicas, conllevan esperanza en su epílogo.


Como lo he mencionado en lo que lleva de vida este blog, el mejor resultado que puede dejar una película en un espectador es hacerlo pensar, pero hay películas que van un escalón más allá y además de hacer pensar al espectador, lo hacen sentir, lo hacen miembro activo de la trama, convirtiéndose en un personaje más, con un guion propio y un reconocimiento propio, encontrando un lugar especial en la memoria de quien las ve, un lugar que es tan amplio que además de ocupar la mente, logra ocupar el corazón, y ese lugar es el que ocupa Pride.

Su enfoque en ser un historia real recreada por la ficción, no le quita ni los tintes anecdóticos ni los dramáticos, porque hay que dejar en claro que, hay situaciones que por mucho superan la ficción, y qué más que una historia, donde dos sectores antagonistas, terminan tan unidos que hacen de las luchas ajenas, la suya propia, además, teniendo en cuenta, una puesta en escena grandiosa, que le da la relevancia suficiente a cada uno de los roles que la componen, encontrando en sí misma la gran consigna que propenden las dos luchas: justicia e igualdad.

Me di la oportunidad de ver la proyección de esta película en la última función del teatro al que asistí, viendo, como ya suele ser costumbre, que el buen cine no goza de la recepción de los consumidores del séptimo arte, el cual, tal como se ha visto en diferentes indicadores económicos, se ha convertido en Colombia en un mercado bastante lucrativo, rompiendo en el 2015 con récords de asistencia y mostrando una curva creciente en cuanto a la asistencia de espectadores a las salas, dentro de los próximos años, pero que aún sigue relegando los buenos productos a un público especializado, que con calendario en mano, debe planear con tiempo la asistencia a los teatros, antes que las películas sean removidas de las salas.


“…Cuando estás en una batalla contra un enemigo mucho más grande que tú, y descubrir que tienes un amigo que nunca pensaste que existiera, bueno, ese es el mejor sentimiento que hay en el mundo.  Muchas gracias.”

 Calificación: 8.5/10

Nota: Gracias a sus visitas y gracias a su apoyo, Sala 7 quiere ampliarse.  Quiere estar cada vez más cerca de los espectadores que como yo, han encontrado un espacio propio para hablar y degustar lo que más amamos.  Así que, en las próximas ediciones, estaré dándoles muy buenas sorpresas, porque esta Sala está abierta y tiene espacio para todos.

Estaré atento a sus comentarios, solicitudes, recomendaciones y demás en sala7blogdecine@gmail.com

Mil gracias.

jueves, 15 de octubre de 2015

LANGOSTA

Langosta (The lobster).  2015.  Director: Yorgos Lanthimos.  Reparto: Colin Farrell (David); Rachel Weisz (Mujer con miopía) y Léa Seydoux (Líder de los solitarios).



Durante este año, Bogotá se ha convertido en la ciudad soñada para nosotros los cinéfilos, rodeada mes a mes por diversos festivales cinematográficos, que gracias a su emprendimiento e interés por implantar la cultura del buen cine en los espectadores capitalinos, han traído consigo varios de los buenos trabajos que ha dejado el séptimo arte durante estos dos últimos años, películas que debido a su elaborada construcción y en algunos casos, difícil comprensión, no son aptas para una alta rotación en salas comerciales o en las pocas salas independientes que se encuentran en la ciudad, y por lo tanto surgen como una valiosa alternativa para ver, siquiera por un par de días, aquellas propuestas llenas de fantasía y realidad, que las hace memorables ante los avezados espectadores que disfrutan de lo que es diferente.

Tuve la oportunidad de asistir a la proyección de una producción a la que hace algunos meses le venía haciendo un cercano seguimiento a través de redes especializadas, proyección que agradezco de sin igual manera al Bogotá International Film Festival (BIFF), que tuvo lugar el fin de semana pasado en algunas salas de la ciudad, convocando para mi grata sorpresa, un buen número de amantes del séptimo arte, lo que augura un buen destino para la realización de más eventos de estas características, y quién quita que en un futuro, logremos posicionar uno de estos festivales dentro de los más importantes del mundo del cine. Se trataba de la película "The Lobster".  Una cinta precedida por un interesante palmarés obtenido en el Festival de Cannes y cuyo recibimiento por parte de la crítica especializada, ratificaba su calidad y acrecentaba la expectativa que sobre ella tenía.


Con un reparto interesante, con pocas estrellas y buenos actores (según la premisa vista en Birdman), llama fuertemente la atención de la participación de Colin Farrell, aquél actor irlandés que hizo su entrada en Hollywood a través de producciones de dudosa calidad, haciéndose fama de chico malo, borracho y mujeriego, quien de vez en cuando daba ciertos destellos de dotes actorales (ver In Bruges 2008), pero que de a poco se fue apagando, apareciendo en cintas de bajo presupuesto y apostando a una mirada más intimista sobre su trabajo, y que para esta ocasión, tal como ocurre en la cinta, decidió transformarse casi por completo, para dar una interpretación que fácilmente podría ponerse entre las mejores de este 2015 y que más adelante será analizada con mayor detenimiento.




Entrando en materia, Langosta muestra un escenario futurista, muy apegado al presente pero con un conflicto social, casi entendido como post apocalíptico, que recurre a un nuevo orden para tratar de recomponer los graves daños sufridos por la sociedad, que se pueden interpretar de mil formas, dependiendo de la creatividad del espectador.

David (Farrell), nos introduce al mundo del hotel, al cual llega a causa de su reciente separación, la cual lo deja en posición de solitario y que, debido a las políticas imperantes de la sociedad en ese momento, durante los próximos 45 días de su estadía, debe encontrar una pareja con la cual pueda entablar una relación sincera, teniendo como premio la posibilidad de habitar la ciudad, o caso contrario, someterse a ser convertido en un animal de su preferencia, que para el caso del protagonista, ha escogido ser convertido en una langosta.


Junto a David, varios solitarios buscan con algo de temor, a causa de la constante presión de la gerente del hotel y sus asistentes, una pareja que les permita obtener una ansiada y extraña libertad, pero del mismo modo, permite reconocer los talantes sumamente interesantes de su individualidad, factor que los hace plenamente reconocibles, pero que en un momento dado, es su valor a sacrificar en aras del resultado soñado, o menos traumático.


Para reducir el margen de error, los reglamentos son estrictos y cautelosamente exigidos, seguidos de cerca por un conjunto de colaboradores, quienes en cumplimiento de su deber, terminan desligándose de toda humanidad y terminan asimilándose más a humanoides, encargados de controlar a todos los huéspedes, en todo aspecto.




Con el fin de extender su estadía y prolongar su sentenciada metamorfosis, los huéspedes deben salir de cacería a un bosque cercano que resulta ser la antitésis del hotel que los hospeda.  Se trata del bosque de los solitarios, quienes resultan ser unos cuantos rebeldes del régimen, quienes huyen del hotel y hayan refugio en un espeso y frío bosque, solamente acompañados por un poncho, herramientas útiles en el bosque y un set de reproductor de música y audífonos, donde pueden escuchar música electrónica, la cual es su banda sonora festiva por cuanto su baile es individual y limita la oportunidad de interactuar en conjunto, o peor aún, como pareja.

Por cada solitario cazado, se extiende un día más la estadía en el hotel, dejando a aquellas presas como inmediatos sentenciados a la transformación.  Sentencia que luce despiadada, pero que en últimas resulta la menos penosa de todas las demás que se muestran a lo largo de la cinta, las mismas que finalmente, en un intento fallido por entablar una relación, arrojan a David a huir con la complicidad de una mucama, directo al bosque, donde es recibido por la líder de este peculiar grupo, y es informado sobre las que ahora serán sus reglas, las cuales resultan hasta más opresivas que las del hotel, pero que en su afán por conservar su integridad, acata sin pensar.


Con lo que no contaba David era que, en medio del bosque, encontraría a quien sería su pareja perfecta, pues no solo el gusto y los sentimientos que crecían entre ellos, eran factores esenciales en su unión, sino que un defecto común (la miopía), los hacía plenamente compatibles, requisito inexpugnable al momento de entablar una relación, pero que en este caso, representaría un inminente peligro, que terminaría llevándolo a la clandestinidad en un mundo ya clandestino de por sí.


Analizando sus opciones y en busca de tomar la mejor decisión, David arriesga todo por su nuevo amor, llevándolo más allá de lo previsto en un mundo donde las opciones son muy reducidas, donde tanto ir hacia  adelante, como ir hacia atrás, representaba un peligro inminente, peligro representado por una sociedad, donde lo que está plenamente establecido, debe ser plenamente entendido y acatado, aún si la propia identidad, debe ser su mayor acto de rebeldía.


Resultado de imagen para the lobster movie


Esta cinta, logra inspirar el mismo sentir de sus protagonistas, donde las opciones por escoger un bando, son supremamente reducidas, donde la susceptibilidad puede verse agredida en algunos casos, como en la de varios espectadores que abandonaron la sala antes del fin de la película, o en la sensibilidad de quienes observan con pena, los incesantes cambios de una sociedad que cada vez más exige de la colectividad, dejando de lado a los individuos capaces de crear alternativas a un mundo de blanco y negro.


Es bastante interesante, ser testigos de historias románticas, que salen por completo de los esquemas requeridos por las masas, donde el espectador es obligado a pensar, donde la historia incomoda y aturde, pero que sin lugar a dudas, da la oportunidad de tomar partido en la historia y nos llega a poner en los zapatos de los interpretes, que en esta ocasión, han tenido en Colin Farrell, un fuerte timonel que lleva la historia al rumbo exacto donde el director la quiere llevar.


Y es que lo hecho por el protagonista, merece un comentario adicional, por cuanto, en esta ocasión se busca la marca registrada para la obtención de alguna estatuilla en la temporada de premios, ya que de aquél galán, es muy poco lo que queda, sin necesidad de tornarse en un ser monstruoso o repugnable, sino convirtiéndose en un personaje tan común que pareciese, puede ser cualquiera de nosotros, siendo este un punto a favor del director, quien hace de los personajes de esta película, unos seres tan próximos, tan palpables, que da la sensación de querernos introducir en el hotel o en el bosque, haciéndonos decidir en qué animal nos queremos convertir.


The lobster, es una propuesta es una excelente propuesta que explora varios de los aspectos más descabellados de la humanidad, nos pone a pensar sobre el sofisma de una sociedad perfecta, y hace de la felicidad un factor tan obligado, que la mejor fórmula para escapara de ese modelo de comunidad es la de no ser feliz, si para serlo, merece sacrificar todo lo quisimos ser por lo que otros quieran que seamos.




"...Cuando movemos nuestra cabeza hacia la izquierda, significa: Te amo más que a nada en el mundo.  Cuando movemos la cabeza hacia la derecho, significa: peligro..."

Calificación: 8/10